Posted by on Sep 16, 2015 in BLOG, DESTACADOS | 6 comments

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Los miembros de la Iglesia de Dios Sociedad Misionera Mundial desean entrar en el reino de los cielos que Dios ha prometido. En realidad todas las personas también desean entrar en él. Pero, ¿quiénes podrán entrar en el reino de los cielos? Debemos considerar profundamente este asunto.
Cuando los israelitas salieron de Egipto querían entrar en la tierra de Canaán, pero solo Josué, Caleb y la segunda generación pudieron entrar allí. A excepción de Josué y Caleb, la primera generación de los israelitas que salió de Egipto murió en el desierto, ellos no pudieron entrar en Canaán, la tierra prometida que tanto anhelaban. Y sus hijos tuvieron que caminar en el desierto durante cuarenta años llevando sus rebeliones.

Números 14:26~34 Y Jehová habló a Moisés y a Aarón, diciendo: ¿Hasta cuándo oiré esta depravada multitud que murmura contra mí, las querellas de los hijos de Israel, que de mí se quejan? Diles: Vivo yo, dice Jehová, que según habéis hablado a mis oídos, así haré yo con vosotros. En este desierto caerán vuestros cuerpos; todo el número de los que fueron contados de entre vosotros, de veinte años arriba, los cuales han murmurado contra mí. Vosotros a la verdad no entraréis en la tierra, por la cual alcé mi mano y juré que os haría habitar en ella; exceptuando a Caleb hijo de Jefone, y a Josué hijo de Nun. Pero a vuestros niños, de los cuales dijisteis que serían por presa, yo los introduciré, y ellos conocerán la tierra que vosotros despreciasteis. En cuanto a vosotros, vuestros cuerpos caerán en este desierto. Y vuestros hijos andarán pastoreando en el desierto cuarenta años, y ellos llevarán vuestras rebeldías, hasta que vuestros cuerpos sean consumidos en el desierto. Conforme al número de los días, de los cuarenta días en que reconocisteis la tierra, llevaréis vuestras iniquidades cuarenta años, un año por cada día; y conoceréis mi castigo.

Aquí podemos tener una duda ¿por qué Dios hizo que los israelitas caminaran en el desierto durante cuarenta años y no los guio inmediatamente a la tierra prometida? ¿por qué permitió que los israelitas murmuraran contra Él por esta situación? Veamos la razón.

Deuteronomio 8:1~2 Cuidaréis de poner por obra todo mandamiento que yo os ordeno hoy, para que viváis, y seáis multiplicados, y entréis y poseáis la tierra que Jehová prometió con juramento a vuestros padres. Y te acordarás de todo el camino por donde te ha traído Jehová tu Dios estos cuarenta años en el desierto, para afligirte, para probarte, para saber lo que había en tu corazón, si habías de guardar o no sus mandamientos.

Dios quiso ver si ellos lo obedecerían o no, es decir quiso distinguir entre los que obedecían absolutamente sus palabras y los que no, para a la postre bendecir abundantemente a los que le obedecían.

Deuteronomio 8:16 que te sustentó con maná en el desierto, comida que tus padres no habían conocido, afligiéndote y probándote, para a la postre hacerte bien;

En el Antiguo Testamento, los israelitas que obedecieron absolutamente las palabras de Dios pudieron entrar en la tierra de Canaán. Este hecho nos muestra quiénes podrán entrar en el reino de los cielos. Solo los que obedecen absolutamente las palabras de Dios podrán entrar en el reino de los cielos. Para obedecer completamente las palabras de Dios primero debemos humillarnos, entonces podremos obedecer lo que Dios nos mande. Por esa razón, Dios nos humilla en el camino del desierto de la fe. Al igual que los israelitas, podríamos enfrentar varios sufrimientos en el desierto espiritual hasta entrar en el reino celestial, pero debemos obedecer absolutamente las palabras de Dios para entrar en él.
En historia pasada, entre la primera generación que salió de Egipto, solo Josué y Caleb pudieron entrar en la tierra de Canaán. ¿Por qué?

Números 13:26~33 Y anduvieron y vinieron a Moisés y a Aarón, y a toda la congregación de los hijos de Israel, en el desierto de Parán, en Cades, y dieron la información a ellos y a toda la congregación, y les mostraron el fruto de la tierra. Y les contaron, diciendo: Nosotros llegamos a la tierra a la cual nos enviaste, la que ciertamente fluye leche y miel; y este es el fruto de ella. Mas el pueblo que habita aquella tierra es fuerte, y las ciudades muy grandes y fortificadas; y también vimos allí a los hijos de Anac. Amalec habita el Neguev, y el heteo, el jebuseo y el amorreo habitan en el monte, y el cananeo habita junto al mar, y a la ribera del Jordán. Entonces Caleb hizo callar al pueblo delante de Moisés, y dijo: Subamos luego, y tomemos posesión de ella; porque más podremos nosotros que ellos. Mas los varones que subieron con él, dijeron: No podremos subir contra aquel pueblo, porque es más fuerte que nosotros. Y hablaron mal entre los hijos de Israel, de la tierra que habían reconocido, diciendo: La tierra por donde pasamos para reconocerla, es tierra que traga a sus moradores; y todo el pueblo que vimos en medio de ella son hombres de grande estatura. También vimos allí gigantes, hijos de Anac, raza de los gigantes, y éramos nosotros, a nuestro parecer, como langostas; y así les parecíamos a ellos.

¿Acaso Dios no tenía poder para guiar a los israelitas a la tierra de Canaán? ¿Dios no podía cumplir su promesa de que les daría la tierra prometida? Sin embargo, los diez espías que reconocieron la tierra de Canaán no tuvieron fe ni consideraron absolutas las palabras de Dios a pesar de que Él les había prometido reiteradamente que les daría Canaán. Los israelitas consideraron más importante lo que vieron y escucharon, que las palabras de Dios. En consecuencia solo Josué y Caleb que obedecieron absolutamente las palabras de Dios y no dudaron en su promesa, pudieron entrar en la tierra de Canaán. Por el contrario, los que no consideraron absolutas las palabras de Dios y dudaron, fueron destruidos en el desierto.
Al ver esta historia debemos comprender quiénes podrán entrar en el reino de los cielos.

Hebreos 3:18~19 ¿Y a quiénes juró que no entrarían en su reposo, sino a aquellos que desobedecieron? Y vemos que no pudieron entrar a causa de incredulidad.

En realidad, los que no obedecieron absolutamente las palabras de Dios, no creyeron que Dios cumpliría su promesa de llevarlos a la tierra prometida. Asimismo en esta última época solo los que consideren absoluta la palabra de Dios, es decir, los que tengan la fe verdadera, podrán obedecer absolutamente las palabras de Dios y entrarán en el reino de los cielos donde ciertamente fluye leche y miel.

En todo el mundo, solo la Iglesia de Dios Sociedad Misionera Mundial está obedeciendo absolutamente las palabras de Dios. Esto se debe a que Cristo Ahnsahnghong, Cristo en su segunda venida, nos enseñó cómo podemos obedecer absolutamente las palabras de Dios. Guardando la ley de Dios podemos aprender a obedecer absolutamente a Dios.
La Iglesia de Dios Sociedad Misionera Mundial cree en Cristo Ahnsahnghong y en Dios Madre quienes son los Salvadores de esta época.

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