Posted by on Sep 30, 2015 in BLOG, DESTACADOS | 5 comments

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JE Jin, Corea


Esta historia es de un miembro de la Iglesia de Dios Sociedad Misionera Mundial.

Madre de seis niños

Mi mamá era una persona muy amable y calmada. Ella solía leerme con una voz suave, y a mí me gustaba mucho. Fui criada como una princesa hasta los cinco años de edad, cuando nació mi hermana. Ella parecía un niño porque solo tenía unos cuantos cabellos y las mejillas rojas. Ya que mi abuelo y mi abuela habían esperado ansiosamente el nacimiento de su nieto, quedaron muy desilusionados cuando nació mi hermana.

Después del primer cumpleaños de mi hermana, el vientre de mi mamá empezó a abultarse nuevamente. Cuando mi mamá fue a un evento de mi jardín, con su vientre sobresaliente y su rostro hinchado, me sentí algo avergonzada de ella.

“Otras madres se han vestido muy bonito…”

La razón del gran crecimiento del vientre de mi mamá era que estaba embarazada de gemelos. Las dos eran niñas. Este fue el principio del sufrimiento de mi mamá. Mis hermanas gemelas lloraban todo el día, y mi segunda hermana que había sido una buena niña empezó a hacer sus necesidades por toda la casa y solo seguía a mamá llorando todo el día, porque probablemente estaba celosa de sus hermanas gemelas. En esos momentos, yo iba a mi habitación y leía un libro.
A veces cuando me levantaba para ir al baño en la madrugada, veía a mamá lavando ropa a esa hora.
“Mamá, ¿por qué estás lavando ahora?”
“No tengo tiempo para lavar ropa a menos que lo haga ahora.”
En esos días se usaban mucho los pañales de tela. Mi mamá debe de haber lavado muchos pañales usados por sus tres hijas todos los días. Yo solo tenía ocho años de edad en ese momento, y me había acostumbrado a ver a mi madre llevando esa clase de vida.
Un tiempo después del nacimiento de las gemelas, mi madre dio a luz a otra niña, y cuando ella tenía 18 meses de edad, nació el menor de mi familia, un niño a quien mi abuelo y mi abuela habían esperado durante mucho tiempo. Por supuesto, hicieron una fiesta e invitaron a toda la aldea.
No obstante, esto no significó el final del sufrimiento de mi mamá. Ella continuaba lavando ropa mientras otras personas dormían, y cuando terminábamos de comer, toda la habitación estaba en desorden con muchos granos de arroz esparcidos, como solía estar. Mientras ella prestaba atención a uno de sus hijos, otro derramaba agua, y mientras limpiaba esto, otro gateaba y desordenaba la cocina. Estas mismas cosas se repetían todos los días. Un día, cuando regresaba de la escuela, mi mamá estaba llorando sentada en la cocina. Había una botella de aceite derramada detrás de ella, y el aceite estaba en el suelo. Era una evidencia de las travesuras de mis hermanas gemelas.
En ese tiempo, mi mamá era más joven de lo que soy ahora. Ella pasó toda su juventud criando a sus seis hijos, sin tener tiempo para sí misma.
Preocupándose de que sus hijas pudieran ser víctimas de los malos comentarios de los demás, ella siempre nos vestía con ropa limpia y nos peinaba todas las mañanas. Ya que sus hijos se comían dos pollos fritos en un instante, ella no comía nada de pollo, ni una sola vez, diciendo que a ella no le gustaban los alimentos con grasa.
Después de mucho tiempo me enteré de que a mi mamá le gustaba la carne y también le encantaba arreglarse. Yo quería que ella viviera cómodamente y en abundancia, sirviéndole comida deliciosa y también comprándole buena ropa, pero solo lo posponía para otro día con la excusa de estar ocupada, y perdí la oportunidad para siempre. No expresé completamente mis verdaderos sentimientos por ella, diciendo: “Lo lamento”, “muchas gracias,” y “te amo”.
Después de la muerte de mi madre, comprendí qué imprudente e inmadura había sido. Aunque yo era la mayor de seis hijos, solo pensé que los sufrimientos de mi madre eran algo natural y ni siquiera pensé en ayudarla. Me resentí conmigo misma por eso.
Pensando en la vida de mi madre, recuerdo a la Madre celestial. La Madre no tiene tiempo para descansar cómodamente, ni siquiera un día, debido a sus hijos que se incrementan en número; ella solo vive para sus hijos. El tiempo no espera. No me queda mucho tiempo para practicar el amor filial hacia la Madre. A partir de ahora, quiero cuidar bien de mis hermanos y hermanas espirituales y ayudar a la Madre con sinceridad comprendiendo su corazón, como una verdadera hija mayor, a fin de no volver a lamentarme.


Los miembros de la Iglesia de Dios Sociedad Misionera Mundial creen en el Señor Ahnsahnghong, Cristo en su segunda venida y en Dios Madre quien es nuestra Madre espiritual. Así como las madres de la tierra aman mucho a sus hijos, Dios Madre nos ama en gran manera y se sacrifica todo el día y toda la noche sin descanso olvidando incluso dormir solo para salvarnos.
Según la Biblia Jerusalén representa a Dios Madre. Estaba profetizado que la Jerusalén que desciende del cielo a esta tierra, es decir Dios Madre que vino en la carne a esta tierra, debía padecer y sacrificarse para reunir y salvar a sus hijos. Veamos acerca de esto:

Gálatas 4:26~27 Mas la Jerusalén de arriba, la cual es madre de todos nosotros, es libre. Porque está escrito: Regocíjate, oh estéril, tú que no das a luz; Prorrumpe en júbilo y clama, tú que no tienes dolores de parto;Porque más son los hijos de la desolada, que de la que tiene marido. 

Isaías 54:1 Regocíjate, oh estéril, la que no daba a luz; levanta canción y da voces de júbilo, la que nunca estuvo de parto; porque más son los hijos de la desamparada que los de la casada, ha dicho Jehová.

Isaías 54:11 Pobrecita, fatigada con tempestad, sin consuelo; he aquí que yo cimentaré tus piedras sobre carbunclo, y sobre zafiros te fundaré.

Jerusalén de arriba, la cual es madre de todos nosotros, es la Madre de todos los que serán salvos. Por eso dice que más son los hijos de la desolada, que de la que tiene marido. Al igual que las madres de la tierra sufren y se sacrifican por sus hijos, Dios Madre también sufre y se sacrifica por nosotros. Puesto que tiene muchos hijos, debe sacrificarse aún más. Por esa razón está escrito: “Pobrecita, fatigada con tempestad, sin consuelo”. De acuerdo con lo profetizado en la Biblia Dios Madre tiene que aparecer en esta tierra para dar la vida eterna a sus hijos.
Jerusalén profetizada en la Biblia es la profecía acerca de Dios Madre que debe descender del cielo a esta tierra.

Apocalipsis 21:2~3 Y yo Juan vi la santa ciudad, la nueva Jerusalén, descender del cielo, de Dios, dispuesta como una esposa ataviada para su marido. Y oí una gran voz del cielo que decía: He aquí el tabernáculo de Dios con los hombres, y él morará con ellos; y ellos serán su pueblo, y Dios mismo estará con ellos como su Dios.

Apocalipsis 21:9~10 Vino entonces a mí uno de los siete ángeles que tenían las siete copas llenas de las siete plagas postreras, y habló conmigo, diciendo: Ven acá, yo te mostraré la desposada, la esposa del Cordero. Y me llevó en el Espíritu a un monte grande y alto, y me mostró la gran ciudad santa de Jerusalén, que descendía del cielo, de Dios,

Según la Biblia, el Cordero representa a Jesús, Jesús es Dios mismo de acuerdo con la trinidad. Entonces la Esposa del Cordero representa a la Esposa de Dios, y Ella debe descender a esta tierra. Entonces, si Dios es nuestro Padre, su esposa es nuestra Madre, a quien debemos llamar Dios Madre, Madre de todos nosotros. ¿Quién puede ser llamada Madre de todos nosotros? Solo Dios. Ella es la Esposa de nuestro Padre que está en cielo. Por consiguiente, Ella es la Madre del cielo, Dios Madre.
Jesús mismo nos enseñó que debemos llamar a Dios “Padre nuestro que estás en los cielos”

Mateo 6:9 Vosotros, pues, oraréis así: Padre nuestro que estás en los cielos, santificado sea tu nombre.

Por tanto, la Esposa de nuestroPadre que está en los cielos debe ser llamada Dios Madre. Nuestra Madre celestial ha venido en la carne a esta tierra cumpliendo las profecías de la Biblia y se está sacrificando para salvar a sus hijos. En el mundo entero, solo la Iglesia de Dios Sociedad Misionera Mundial celebra las fiestas solemnes de Dios, y solo aquí, en Sion, encontraremos a Dios Madre como está escrito en la Biblia.

Isaías 33:20 Mira a Sion, ciudad de nuestras fiestas solemnes; tus ojos verán a Jerusalén, morada de quietud, tienda que no será desarmada, ni serán arrancadas sus estacas, ni ninguna de sus cuerdas será rota.

Los miembros de la Iglesia de Dios Sociedad Misionera Mundial están anunciando a Dios Madre y su salvación para que se cumpla la profecía de Dios acerca de Jerusalén. Ellos no dejarán de predicar la existencia de Dios Madre hasta que salga como resplandor su justicia y sea puesta por alabanza en la tierra, y hasta que los hijos de Dios Madre regresen a su seno.

Isaías 62:6~7 Sobre tus muros, oh Jerusalén, he puesto guardas; todo el día y toda la noche no callarán jamás. Los que os acordáis de Jehová, no reposéis, ni le deis tregua, hasta que restablezca a Jerusalén, y la ponga por alabanza en la tierra.

Isaías 52:1~2 Despierta, despierta, vístete de poder, oh Sion; vístete tu ropa hermosa, oh Jerusalén, ciudad santa; porque nunca más vendrá a ti incircunciso ni inmundo. Sacúdete del polvo; levántate y siéntate, Jerusalén; suelta las ataduras de tu cuello, cautiva hija de Sion.

Isaías 52:9 Cantad alabanzas, alegraos juntamente, soledades de Jerusalén; porque Jehová ha consolado a su pueblo, a Jerusalén ha redimido.

Isaías 62:1~4 Por amor de Sion no callaré, y por amor de Jerusalén no descansaré, hasta que salga como resplandor su justicia, y su salvación se encienda como una antorcha. Entonces verán las gentes tu justicia, y todos los reyes tu gloria; y te será puesto un nombre nuevo, que la boca de Jehová nombrará. Y serás corona de gloria en la mano de Jehová, y diadema de reino en la mano del Dios tuyo. Nunca más te llamarán Desamparada, ni tu tierra se dirá más Desolada; sino que serás llamada Hefzi-bá,[a] y tu tierra, Beula;[b] porque el amor de Jehová estará en ti, y tu tierra será desposada.

[Nota a pie de página]
a. Isaías 62:4 Esto es, Mi deleite está en ella.
b. Isaías 62:4 Esto es, Desposada.

Según la Biblia, la Esposa de Dios debe aparecer en esta última época para dar la vida eterna. El apóstol Juan ya había profetizado acerca de Dios Madre:

Apocalipsis 19:7~8 Gocémonos y alegrémonos y démosle gloria; porque han llegado las bodas del Cordero, y su esposa se ha preparado. Y a ella se le ha concedido que se vista de lino fino, limpio y resplandeciente; porque el lino fino es las acciones justas de los santos.

Hace dos mil años, cuando Jesús vino a esta tierra, Él apareció solo, pero cuando venga por segunda vez, aparecerá juntamente con su Esposa, pues ha llegado el tiempo de la aparición de la Esposa de Dios, el tiempo de las bodas del Cordero.

Apocalipsis 19:9 Y el ángel me dijo: Escribe: Bienaventurados los que son llamados a la cena de las bodas del Cordero. Y me dijo: Estas son palabras verdaderas de Dios

Ahora el Esposo, el Cordero, es decir Dios Padre, y la Esposa, es decir Dios Madre, nos están invitando para darnos la bendición de estar presentes en las bodas del Cordero.

Apocalipsis 22:17 Y el Espíritu y la Esposa dicen: Ven. Y el que oye, diga: Ven. Y el que tiene sed, venga; y el que quiera, tome del agua de la vida gratuitamente.

A fin de cumplir esta profecía los hijos de Dios Madre, los miembros de la Iglesia de Dios Sociedad Misionera Mundial, están alumbrando el mundo con sus buenas obras. Vean todas las actividades voluntarias que realiza nuestra iglesia y vengan al seno de Dios Madre quien está esperando a sus hijos celestiales.

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Todo parecía un proceso para mí, para encontrar al verdadero Dios.
La Iglesia de Dios Sociedad Misionera Mundial muestra la gloria de Jerusalén