Posted by on Oct 23, 2015 in FRAGANCIA DE SION | 3 comments

el equipo de seguridad

SJ Lee,  Corea


En un día de verano que estaba trabajando en el departamento de línea del ferrocarril, estaba luchando contra el sofocante calor, pues no había aire acondicionado debido a medidas del gobierno para el ahorro de la energía. En la tarde, empezó a llover. Ya que la lluvia me hizo sentir fresco, pude trabajar mejor y con alegría. En ese momento, el jefe del sector que salía para supervisar el trabajo de construcción del ferrocarril entró en la oficina urgentemente. Estaba muy asustado y ni siquiera podía hablar bien. “Se cayó… y se golpeó la cabeza… contra el suelo… vinieron de los servicios de emergencia…”

La situación que apenas pude comprender de parte de él, era la siguiente: un electricista estaba trabajando en un campo de puente para la línea eléctrica (que produce la electricidad para el tranvía). Ya que empezó a llover, se apresuró a bajar para evitar el riesgo de descarga eléctrica. En ese momento, perdió el equilibrio y se cayó al suelo. Al caer, perdió el casco de seguridad y su cabeza se golpeó directamente contra el suelo de concreto, resultando gravemente herido.
Por este hecho, el ambiente del campo de trabajo y de la oficina se ensombreció. Pero cada vez que pensaba en la causa del accidente, había dudas. Ya que la obra en el campo es muy peligrosa, uno siempre debe colocarse el equipo de seguridad, aunque es incómodo. Un casco de seguridad para proteger la cabeza, botas aislantes vulcanizadas y un cinturón de seguridad para prevenir la caída, son requisitos para esa obra. Escuché que ese día, él también había trabajado después de ponerse todo el equipo de seguridad, por eso no podía entender qué causó tan grave accidente. Después de darme cuenta de la causa del accidente, no pude ocultar mi amargura. Ese día, él usó el casco de seguridad, pero no ajustó la correa de la barbilla, y aunque se puso el cinturón de seguridad, no lo enganchó al cable de seguridad.

A través de este asunto, pude reflexionar y pensar si estoy guardando bien o no las normas de seguridad de mi alma. Las normas para proteger nuestras almas son tomar toda la armadura de Dios. Tengo que proteger mi alma contra las asechanzas del diablo, ceñirme los lomos con la verdad, y vestirme con la coraza de justicia, y calzados los pies con el apresto del evangelio de la paz, tomar el escudo de la fe y el yelmo de la salvación, y la espada del Espíritu, que es la palabra de Dios. Escudriñar la palabra, orar siempre, predicar el evangelio, etc. Aunque sabía las obras que son las normas para tomar la armadura de Dios, he sido imprudente. Considerando que ya había comprendido esas palabras, solía orar superficialmente sin concentrarme en las palabras de Dios. Me vino un temor pensando que es posible perder la vida espiritual si solo imito la vida de la fe, con un corazón indolente.
Cada palabra que Dios nos ha dado, era la seguridad para la salvación de mi alma. Guardaré fielmente las normas de seguridad de mi alma para no causarme lesiones fatales por un descuido.

Los miembros de la Iglesia de Dios Sociedad Misionera Mundial guardan toda la palabra de Dios que es la seguridad para la salvación y creen en Cristo Ahnsahnghong y Dios Madre.

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La predicacíon es el amor y la pasión.