Posted by on Jul 5, 2016 in BLOG, DESTACADOS | 4 comments

vuelo al reino de los cielos1-ois.com.es

En estos últimos días, anhelo mucho ver a nuestro Padre celestial, Cristo Ahnsahnghong y a la Madre celestial. Deseo encontrar al Padre celestial Ahnsahnghong en el aire, de la mano con nuestra Madre celestial. Como nuestra iglesia, la Iglesia de Dios Sociedad Misionera Mundial (IDDSMM), está siguiendo el paso de la profecía y predicando a los siete mil millones de personas en todo el mundo, estamos acercándonos como nunca antes al día de regresar al reino de los cielos.

En CNN se publicó un artículo que presentaba una compañía aérea que pondría en marcha el vuelo directo más largo del mundo. Actualmente el vuelo más largo del mundo es uno directo desde Dallas / Fort Worth (EE.UU.) hasta Sídney (Australia). Nada menos que 16 horas y 55 minutos. Hay un vuelo propuesto que tendrá efecto en febrero desde Dubái hasta Ciudad de Panamá que tardará 17 horas y 35 minutos y hay planes para una nueva ruta desde Doha hasta Auckland. Si se concreta, superará el vuelo actual más largo por más de una hora y media. Para los que no han estado en un avión, podría ser una noticia muy emocionante pensar en tomar un vuelo de un lugar a otro de un solo golpe. Pero en realidad, para quienes han tomado un vuelo largo, podrán dar testimonio de que eso no es todo lo que se espera. El espacio para las piernas es estrecho lo cual podría acalambrarlas, los asientos no son reclinables así que la espalda puede lastimarse y la comida… es comestible. Aun así, si piensa en el destino que va y en la persona a quien desea ver, y que la está esperando, su corazón empieza a palpitar, siente un nudo en el estómago y toda la incomodidad parece insignificante.

Claro que en los días cuando no existían aviones, viajar una distancia como los lugares mencionados anteriormente, tardaría meses. En ese sentido estamos viviendo en una época donde se viaja tan rápido como un relámpago. En realidad, estamos viajando en una aeronave llamada “Tierra” que va hacia al reino de los cielos, a una velocidad más rápida que cualquier vehículo de este planeta. El viaje a veces puede ser un poco incómodo y puede parecer que el punto de llegada no está a la vista, sin embargo, si pensamos en el destino final y en quién nos está esperando… nuestro corazón empieza a palpitar, sentimos vuelo y todas nuestras dificultades nos parecerán nada. Después de todo, llegar allí es parte de la diversión.

Cristo Ahnsahnghong ha preparado un lugar inimaginable con muchas habitaciones para todos sus hijos que están llevando a cabo su voluntad de predicar el evangelio a los siete mil millones de personas.

Unamos nuestras fuerzas y prediquemos al Padre Ahnsahnghong y a la Madre celestial a todo el mundo.

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