Posted by on Oct 14, 2016 in DESTACADOS | 10 comments

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El martes pasado, fui a Sion (Iglesia de Dios Sociedad Misionera Mundial – IDDSMM) y participé en el culto del Tercer Día a través del cual se promete la purificación de nuestra alma.
Dios me dio la bendición de entender más el nuevo pacto mientras escuchaba el sermón. Permítanme compartir la gracia.

En el día del juicio, sin duda se presentarán los que serán juzgados. ¿Por qué serán juzgados?

La Biblia dice que una de esas razones es que no conocen a Dios.

2 Tesalonicenses 1:7 y a vosotros que sois atribulados, daros reposo con nosotros, cuando se manifieste el Señor Jesús desde el cielo con los ángeles de su poder, en llama de fuego, para dar retribución a los que no conocieron a Dios, ni obedecen al evangelio de nuestro Señor Jesucristo;”

¿Cómo podemos conocer a Dios? ¿Cuál es la manera de conocerlo? La respuesta está en las siguientes palabras.

1 Juan 2:3-4Y en esto sabemos que nosotros le conocemos, si guardamos sus mandamientos. El que dice: Yo le conozco, y no guarda sus mandamientos, el tal es mentiroso, y la verdad no está en él;”

Si obedecemos sus mandamientos, llegamos a conocer a Dios. Es decir, si no los obedecemos, nunca podremos conocerlo por mucho esfuerzo que hagamos empleando otros medios. Entonces, ¿cuáles son los mandamientos de Dios?

Éxodo 31:13Tú hablarás a los hijos de Israel, diciendo: En verdad vosotros guardaréis mis días de reposo; porque es señal entre mí y vosotros por vuestras generaciones, para que sepáis que yo soy Jehová que os santifico.

Ezequiel 20:20y santificad mis días de reposo, y sean por señal entre mí y vosotros, para que sepáis que yo soy Jehová vuestro Dios.”

Si obedecemos el mandamiento de guardar el Día de Reposo, sin falta llegamos a conocer al santo Dios de acuerdo con las palabras absolutas de Dios. No solo el Día de Reposo, la Pascua del nuevo pacto también es el mandamiento de Dios, por lo que guardarlo nos guía a conocer a Dios.

Jeremías 31:31-34He aquí que vienen días, dice Jehová, en los cuales haré nuevo pacto con la casa de Israel y con la casa de Judá. […] Y no enseñará más ninguno a su prójimo, ni ninguno a su hermano, diciendo: Conoce a Jehová; porque todos me conocerán, desde el más pequeño de ellos hasta el más grande, dice Jehová; porque perdonaré la maldad de ellos, y no me acordaré más de su pecado.”

El nuevo pacto, que nos permite conocer a Dios es la Pascua.

Lucas 22:7-20 “[…] Jesús envió a Pedro y a Juan, diciendo: Id, preparadnos la pascua para que la comamos. […] Y tomó el pan y dio gracias, y lo partió y les dio, diciendo: Esto es mi cuerpo, que por vosotros es dado; haced esto en memoria de mí. De igual manera, después que hubo cenado, tomó la copa, diciendo: Esta copa es el nuevo pacto en mi sangre, que por vosotros se derrama.”

El pan de la Pascua representa la carne de Jesús y el vino de la Pascua representa su sangre.

Juan 6:53-56Jesús les dijo: De cierto, de cierto os digo: Si no coméis la carne del Hijo del Hombre, y bebéis su sangre, no tenéis vida en vosotros. El que come mi carne y bebe mi sangre, tiene vida eterna; y yo le resucitaré en el día postrero. Porque mi carne es verdadera comida, y mi sangre es verdadera bebida. El que come mi carne y bebe mi sangre, en mí permanece, y yo en él.”

La única persona que está en Dios y en la cual Dios está, es la que guarda la Pascua. En otras palabras, quien guarda la Pascua, llega a conocer a Dios. Aunque una persona diga: “Creo en Dios, lo conozco”, si él o ella no obedece las palabras de Dios, ni guarda el nuevo pacto, es igual que aquel que no conoce a Dios.

Por lo tanto, Dios dijo:

Mateo 7:21-23No todo el que me dice: Señor, Señor, entrará en el reino de los cielos, sino el que hace la voluntad de mi Padre que está en los cielos. Muchos me dirán en aquel día: Señor, Señor, ¿no profetizamos en tu nombre, y en tu nombre echamos fuera demonios, y en tu nombre hicimos muchos milagros? Y entonces les declararé: Nunca os conocí; apartaos de mí, hacedores de maldad.”

Los hacedores de maldad son los que no conocen a Dios, puesto que no guardan el nuevo pacto.
Los que no tienen nada que ver con las bendiciones del nuevo pacto: el perdón de pecados y la promesa de la vida eterna, nunca las podrán recibir.

Nosotros, ¿somos las personas que conocemos a Dios?
¡Sí lo somos! ¡Porque estamos guardando el Día de Reposo y el nuevo pacto!
¿Quien es Dios? Dios Elohim: ¡Cristo Ahnsahnghong y la Madre Jerusalén celestial!
La bendición que he recibido es increíble e insondable. Este hermoso regalo de la salvación es el más valioso de mi vida.Doy gracias y alabanzas al Padre Ahnsahnghong que vino del cielo a esta tierra de pecado y restauró el nuevo pacto para permitirme morar en él, y a la Madre celestial, quien también vino para estar con nosotros y lo estará para siempre.

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