Posted by on Oct 25, 2016 in BLOG, FRAGANCIA DE SION | 4 comments

hijos perdidos1- ois.com.es

GE Na, Corea


Hace poco, leí un artículoen el diario acerca de unos padres que perdieron a su hijo. Hace 35 años, su hijo, que en ese tiempo tenía seis años de edad, siguió a su prima al parque, y no regresó a casa. Desde ese día, sus padres hicieron a un lado su trabajo y recorrieron todas las instituciones de bienestar infantil de todo el país en busca de su hijo. Incluso escribieron miles de cartas y las enviaron a toda clase de instituciones como las agencias policiales nacionales, comités educativos, escuelas de primaria de todo el país, etc. Su padre trabajaba como jornalero y su madre ganaba dinero en una pescadería. Cuando ahorraban algo, viajaban por todo el país. Los padres que estaban ansiosos buscando a su hijo recibieron la llamada de una organización el mes pasado. Entre los niños que estuvieron en las instituciones de protección, se llevó a cabo una prueba genética para los que no tenían familia, de acuerdo con un proyecto de ley revisado en 2012, y se presumía que una persona era su hijo. El ADN del hijo coincidía con el del padre en un 99%. Los padres acudieron al lugar donde vivía su hijo, rompieron en llanto y abrazaron a su hijo de 40 años, a quien habían echado de menos durante tanto tiempo de estar separados. “La única razón por la que buscamos a nuestro hijo sin rendirnos durante 35 años, era que él es nuestro hijo.”

Las palabras de la pareja me hicieron pensar en lo que los hijos significan para sus padres. Inevitablemente pensé en nuestros Padres celestiales que soportaron seis mil años de separación y no escatimaron ni sus vidas para buscar a sus hijos celestiales. Comprendiendo el corazón de mis Padres que perdieron a sus hijos, encontraré sin falta a mis hermanos y hermanas perdidos.

Lucas 19:10 “Porque el Hijo del Hombre vino a buscar y a salvar lo que se había perdido.”


Esta es la fragancia de Sion de un miembro de la Iglesia de Dios Sociedad Misionera Mundial que cree en Cristo Ahnsahnghong y en Dios Madre.

Dueño de nuestras almas
Buscando a mi hijo comprendí el corazón de Dios Madre