Posted by on Dec 19, 2014 in BLOG, CUENTOS | 3 comments

Dos exploradores con destinos diferentes.

Robert Falcon Scott (6 de junio de 1868 – 29 de marzo de 1912),
llegó al Polo Sur en diciembre de 1911. Estuvo perdido durante nueve meses.

Ernest Henry Shackleton (15 de febrero de 1874 – 5 de enero de 1922),
llegó al Polo Sur el 5 de noviembre de 1914. Varó porque su barco quedó atascado en un témpano de hielo el 8 de junio enero de 1915.

79 noches en el Polo Sur sin luz solar.
Días infernales sin ninguna esperanza de comida o ayuda, con un frío de -40°C.

En noviembre de 1912, el cuerpo de Scott y un diario fueron hallados en la nieve.
“Moriremos como caballeros…
Me temo que debemos irnos.
Todos los días soñados deben irse.”
Scott y los siete miembros de su tripulación murieron.

Shackleton y los 27 miembros de su tripulación en agosto de 1916.
Ellos rehusaron darle la mano a la desesperación, y en cambio extendieron las manos hacia el “sueño”.
Soñaron que un equipo de rescate llegaría al día siguiente.
Soñaron con el día en que todos los miembros de la tripulación serían rescatados.
Soñaron con sentarse frente a un calefactor con su familia.
Un año y siete meses después de quedar varados, todos fueron rescatados salvos.

“Los miembros de mi tripulación y yo vivimos en el hielo del Polo Sur por cerca de dos años, pero nunca abandonamos nuestro sueño.”
De la autobiografía de Ernest Shackleton

La diferencia entre la vida y la muerte: ¡Soñar!
La diferencia de sueños trae una diferencia de acciones y resultados.

- De “Sueño, una palabra que hace un milagro”

 

Esto no solo se aplica a los principios del mundo.
Los que sueñan para la vida y la felicidad eternas reciben la bendición del cielo.

 

 

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Reto
¿Por qué Dios nos mandó llamar a Dios "padre"?(Dios madre)