Cómo dividir un pastel en tres partes

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Park JH, Francia

Me gustaría compartir con ustedes, los elohistas, algo que me conmovió cuando leí un libro interesante hace un tiempo.

“¿Cómo se puede dividir equitativamente un pastel delicioso para tres personas?”

Esta era la pregunta del libro. Al principio pensé que se podía dividir solo calculando con la vista, y me pareció un poco exagerado hablar sobre métodos para dividir un pastel. Pero había una forma divertida aplicando la psicología.

Para compartir un pastel equitativamente, sin que ninguna parte sea más grande que la otra, alguien debe dividirla exactamente en tres partes, para que cada persona pueda tomar una. La pregunta es quién cortará el pastel. De acuerdo con el escritor, básicamente las personas siempre tienen algo de avaricia, por eso cuando ven objetos, siempre piensan que deben recibir “más” y hacerlo “mejor” que los demás. Como resultado, si uno de ellos divide el pastel para tres personas, lo más probable es que no lo corte en tres partes equitativas.

Entonces, ¿cómo podemos dividir un pastel en tres y compartirlo imparcialmente? Por supuesto, lo ideal sería que las tres personas fueran perfectamente éticas y dividieran el pastel exactamente en tres partes, pero es difícil que esto ocurra a menos que se deshagan de su deseo. Es así como el escritor sugiere que quien corte el pastel se quede con el último pedazo.

Si el que divide el pastel hace diferencia en el tamaño de los pedazos del pastel, el que escoge primero tomaría el pedazo más grande, dejando el pedazo pequeño para él. En conclusión, aunque quisiera comer un poco más, no tendría más opción que cortar el pastel exactamente en tres partes.

Mientras leía el libro, pensé que tenía sentido, pero ese día no pude dejar de pensar en ello toda la noche ya que representaba mi situación espiritual. Si el que corta el pastel no tuviera que tomar el último pedazo como aconseja el libro, cortaría un pedazo más grande que los demás y lo tomaría rápidamente antes que el resto. Sin embargo, si alguien más corta el pastel, él pediría que lo cortara con precisión, diciendo: “Todos debemos tener una porción igual. ¡Córtelo exactamente en tres pedazos iguales!”

Hasta ahora, cada vez que me daban a elegir, siempre consideraba primero mi beneficio. Al mismo tiempo, pedía “imparcialidad” e “igualdad” a los demás a fin de no perder ningún beneficio que pudiera recibir.

El Padre y la Madre celestiales abandonaron su vida para beneficio de sus hijos. Conociendo nuestra naturaleza pecadora y llena de avaricia, Ellos han limpiado nuestros pecados con su constante amor y nos han transformado en ángeles celestiales. Quizá sea por eso que los miembros de Sion se esfuerzan más por hacer que otros hermanos y hermanas reciban más bendiciones, así como la letra del Cántico Nuevo: “¿Cómo lo ayudaré a ser bendecido?”

Aun no puedo quitar la avaricia de mi corazón y a veces solo busco mi porción de bendiciones. Ahora debo deshacerme de ella y llenarme de amor. Sea que tenga la oportunidad de escoger primero o último, si tengo un corazón generoso, estoy seguro de que lograré un amor completo.

“Cuando Abraham concedió lo mejor a su sobrino Lot, recibió más y mejores bendiciones de las que había concedido. Así también si concedemos lo mejor a los hermanos, recibiremos más y mejores bendiciones.” (De la Lección de la Madre)


Esta es la fragancia de Sion de un miembro de la Iglesia de Dios Sociedad Misionera Mundial que cree en Cristo Ahnsahnghong y en Dios Madre.

La unidad
No saben lo que es malo
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16 thoughts on “Cómo dividir un pastel en tres partes

  1. No es fácil dar cosas buenas a los demás.
    Si es lo que me gusta, es más difícil.
    Pero nosotros que hemos sido enseñados por Dios , podemos ceder cosas buenas a mis hermanos y hermanas.
    Las verdaderas enseñanzas de Dios nos cambian para que podamos hacer lo que no queremos hacer con alegría.

  2. Recibí una lección de la Madre en la sala de historia, la cual fue la cuarta lección. Trataré de darles a mis hermanos y hermanas más cosas buenas, considerando el mensaje de Dios Madre para mí. Caminaré el camino del evangelio con acción de gracias, pensando en Dios Madre que se sacrifica por nosotros.

  3. ¡Qué felicidad es poder estar en la armonía del amor de Dios Padre y Dios Madre y del amor fraternal con los hermanos!
    La lección de la Madre Celestial nos guía a la felicidad y la bendición de Dios.
    Lo que Dios desea es que todos lleguen al arrepentimiento y sean salvos.
    Doy gracias a Dios Elohim por guiarnos a la salvación.

  4. Fuimos creados a la imagen del Padre Celestial y la Madre celestial. Pero, nuestra apariencia anterior estaba incompleta con las avaricias, los celos y los odios etc. Para entrar en el cielo, la apariencia interna también debe cambiarse como ángeles en el cielo. Y ahora debemos parecernos a la Madre celestial que está con nosotros ….

    Efesios 4:22 “En cuanto a la pasada manera de vivir, despojaos del viejo hombre, que está viciado conforme a los deseos engañosos, y renovaos en el espíritu de vuestra mente, y vestíos del nuevo hombre, creado según Dios en la justicia y santidad de la verdad.”

  5. El Padre y la Madre celestiales nos dan un amor completo, aunque somos faltas mucho y cometemos los pecados. Yo también voy a practicar este amor a mis hermanos de Sion considerando los corazones del padres celestiales.

  6. Los hijos de Dios deben tener el corazón de pueda conceder las cosas buenas a los demás, como Dios siempre nos da lo mejor. Seamos los hijos que se parecen al Padre y a la Madre concediendo lo bueno a los demás.

  7. Leyendo este artículo, pensé acerca de mí. Dios Padre y Dios Madre siempre nos dan muchas cosas sin recibir nada, Sin embargo, ¿estoy concediendo las cosas aun chiquitos a los hermanos y a las hermanas? Es muy difícil responderlo. Desde ahora, al decidir algo como partir el pastel, primero voy a considerar a los demás más que yo.

  8. No es fácil prestar atención y considerar a otros más que a mí.
    Pero las enseñanzas de Dios son lo que amamos a otros como mi cuerpo.
    Tratemos de poder compartir las cosas buenas con otra persona.

  9. ¿Cuándo podré amar a mi familia con todo mi corazón? Para mi, que me falta de amor, es una gran bendición conocer a mis padres celestiales.

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