La unidad


Choi HA, Corea

En mis vacaciones de verano, fui con mi familia al Festival del Eun-uh (Pez Dulce). Buscamos información sobre el festival en Internet, emocionados por pasar un momento divertido en la naturaleza, y partimos temprano a nuestro destino.

Nos tomó casi dos horas llegar allá. Allí la gente soltaba en grandes riachuelos a los peces dulces que habían criado en instalaciones de piscicultura, y podíamos atrapar tantos peces como quisiéramos en un determinado tiempo. También prepararon instalaciones donde podíamos llevar los peces que capturáramos y comerlos asados o fritos.

Teníamos la opción de pescarlos con las manos o empleando una red. Mi familia decidió usar una red. Compramos los boletos de entrada y esperamos en la fila para ingresar en el riachuelo.

Muchas personas estaban esperando en la puerta de ingreso. El anfitrión trató de ordenar las cosas y animar el ambiente. También explicó cómo atrapar muchos peces.

—Si quieren atrapar muchos peces dulces, formen un círculo. Si no lo hacen, no atraparán ninguno. Todo dependerá de su trabajo en equipo.

Ya que mi familia solo esperaba que el evento comenzara, no prestamos atención a lo que el anfitrión decía. Cuando vi a mi alrededor, nadie estaba prestándole atención.

Tan pronto dieron la señal de inicio, todos corrieron al riachuelo. Los peces nadaban alrededor de nosotros, y parecía que podíamos atraparlos a todos en un segundo. Emocionados, extendimos la red para pescarlos. Pero por más que lo intentábamos, lo único que pescábamos en nuestra red era arena, y ningún pez dulce. Entonces escuché nuevamente al anfitrión:

—¡Todos formen un círculo! ¡Necesitan trabajar en equipo!

La gente, acostumbrada a hacerlo a su propia manera, tampoco prestaba atención al anfitrión. Estaban concentrados corriendo tras los peces para atraparlos. Otros incluso se rendían.

Entonces un grupo de personas formaron un círculo. Más grupos también formaron círculos por todas partes, y después, mi familia también lo hizo. Sorprendentemente, como las personas formaban círculos, empezaban a atrapar peces dulces. Usaran sus manos o una red, todos los que formaban círculos atrapaban peces. Logramos pescar cuando trabajamos de común acuerdo. Al ver esto, pensé en la obra del evangelio.

El Padre y la Madre celestiales nos llamaron como pescadores de hombres y nos pidieron que viviéramos en armonía. No presté atención a sus palabras, sino que me mantuve ocupada tratando de hacer las cosas a mi manera. A menudo me cansaba porque no lograba ningún buen resultado. Habría llevado más frutos junto con los hermanos y hermanas si hubiera estado en armonía con ellos, como el Padre y la Madre nos enseñaron. Fui muy necia.

“¡Mirad cuán bueno y cuán delicioso es habitar los hermanos juntos en armonía! […] Porque allí envía Jehová bendición, y vida eterna.” (Sal. 133:1-3)

De ahora en adelante, desecharé mis pensamientos y mi obstinación. Así como Dios nos enseñó, viviré en armonía con los hermanos y hermanas y atraparé muchos peces como pescador de hombres. Me transformaré en una hija buena y hermosa del Padre y la Madre celestiales, para recibir abundantes bendiciones del cielo.


Esta es la fragancia de Sion de un miembro de la Iglesia de Dios Sociedad Misionera Mundial que cree en Cristo Ahnsahnghong y en Dios Madre.

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11 thoughts on “La unidad

  1. En lugar de que no cerremos en nuestras ideas, nos hagamos de acuerdo a la voluntad de Dios Padre y Dios Madre. La voluntad de Dios es que los hermanos y las hermanas se unen y viven en armonía.
    Demos la alegría al Padre y a la Madre debido a unidad siguiendo con la voluntad de Dios.

  2. Esta historia me hace reflexionar en mí persona y sobre mi obstinación… siento apenado… mas como la protagonista de la historia, en mi corazón se está formando una resolución de seguir solo las palabras del Padre y la Madre.

  3. Amén.
    El placer de Dios Padre y Dios Madre = La Unidad
    ¿Cómo llevamos fruto? = La Unidad
    Nos unamos con nuestros hermanos para dar la alegría a Dios Padre Ahnsahnghong y Madre celestial como un buen resultado del evangelio.

  4. A veces pensé que es importante mi pensamiento más que la voluntad de Dios Padre y de Dios Madre. Pero de ahora en adelante, viviré en armonía con los hermanos de Sion para dar alegría a Dios y también para recibir buen resultado del evangelio.

  5. Hermosa fragancia de Sion. 😇
    Me alegro de que Dios nos bendice cuando estamos en armonía. La unidad de los hermanos de Sion da mucha alegría.😃
    “¡Mirad cuán bueno y cuán delicioso es habitar los hermanos juntos en armonía! […] Porque allí envía Jehová bendición, y vida eterna.” (Sal. 133:1-3)
    Doy muchas gracias a Dios Elohim.💗

  6. Dejando mi propio pensamiento seguiré el camino del evangelio de nuestro Dios Padre y Dios Madre que nos hacen heredar el reino de los cielos.

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